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Aunque sus consecuencias a menudo
perduran por largos períodos, los desastres naturales suelen ocurrir en un
lapso acotado: desde algunos segundos (como los terremotos o las
avalanchas) a horas (como los huracanes, tormentas o erupciones). No es el
caso de las inundaciones. En este tipo de eventos la catástrofe misma se
desarrolla a lo largo de meses, y las secuelas posteriores durante años.
La ciudad de Santa Fe está atravesando por uno de esos cataclismos,
probablemente uno de los más grandes de la historia moderna argentina, que
de alguna manera provoca un punto de inflexión para
enormes sectores de la población. Alrededor de 130.000 evacuados que no
pueden regresar a sus hogares, y que cuando baje el agua muchos de ellos
dificilmente la encuentren. Miles de niños que no pueden concurrir a
clase. Brotes de hepatitis y otras enfermedades infectocontagiosas.
La ayuda nacional e internacional no se hizo esperar. Pero la voluntad de
ayudar no alcanza si no hay organización. Y para que haya organización
hacen falta políticas públicas que prevean las catástrofes
planifiquen la respuesta. En el ámbito de la salud mental, diversos
grupos, cada uno por su cuenta, muchos sin financiamiento, aportaron su
grano de arena. Pero este tipo de asistencia basada en el esfuerzo
personal, aparte de rendir poco (o, para ser justos, mucho menos que los
esfuerzos fueran coordinados, con un plan que potencie los esfuerzos
mutuamente), pone en serio riesgo a los profesionales mismos.
Cuando el principal recurso es la
persona misma del profesional, ese mismo es el blanco del desgaste y
deterioro. El desgaste por empatía y el burnout son trastornos a los que
están especialmente expuestos
los profesionales de la salud que trabajan en tales circunstancias.
Nuestro primer artículo, escrito por J. Eric Gentry nos ilustra y previene
acerca de las características de estos sindromes así como
propone medidas concretas para prevenirlos y contrarrestarlos. Luis Crocq
hace una elaborada distinción semántica entre los infiernos en la
literatura y el infierno de cualquier sobreviviente en su vuelta
la vida. Por último, Paula Madrid desarrolla un novedoso recurso para
procesar las memorias traumáticas a partir de la habilidad de los
individuos bilingües para alternar entre ambas lenguas.
Junio es un mes especial para
nosotros. Entre el 26 y 28 de este mes se desarrollará el 3er. Congreso
Internacional sobre Trauma Psíquico y Estrés Traumático organizado por la
SAPsi (Sociedad Argentina
de Psicotrauma), y en el que nuestra Revista participará activamente.
Invitados de distintos países, tales como Anie Kalayjian (USA), Raquel
Cohen (USA), Andrew Stone (USA), Gisela Perren-Klingler (Sui-za), Dolores
Sarno (USA), Olga Rey Valenciano (España), Joan Lanning (USA), Thomas
Rudegeair
(Nueva Zelanda), Gloria Sierra Uribe (Colombia), Susan Marais-Steinman
(Sudáfrica), Marcela Sánchez
Estrada (México) concurrirán a compartir las más diversas experiencias: la
transmisión transgeneracional
del trauma en los sobrevivientes del genocidio armenio, las consecuencias
de la guerra de Irak en los combatientes, intervención en desastres,
trauma, tortura y derechos humanos, etc. así como el aporte de numerosos
colegas de nuestro país. Entre todos, esperamos ir forjando una red
profesional que, estando pemanentemente en contacto tanto, con los avances
a nivel internacional como con la realidad local de cada uno, nos permita
dar una respuesta apropiada a los requerimientos de la comunidad, al
tiempo que generar nuestro propio corpus de conocimientos. Nuestra Revista
es uno más de tantos esfuerzos en esa dirección
Por último, queremos seguir
agradeciendo el apoyo que continúa llegando. Recientemente, Revista
ta de Psicotrauma para Iberoamérica ha sido indexada en PILOTS (Published
International Literature
On Traumatic Stress), la mayor base de datos sobre Trauma Psicológico
existente en Internet, dirigida
por Fred Lerner. De tal manera que los artículos publicados en nuestra
Revista llegarán a los más recónditos lugares donde un profesional esté
lidiando con la realidad incontrastable del trauma.
Gracias a todos.
Nos vemos en Noviembre.
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