Editorial Vol 2, Nº 2, Junio de 2003

  

Aunque sus consecuencias a menudo perduran por largos períodos, los desastres naturales suelen ocurrir en un lapso acotado: desde algunos segundos (como los terremotos o las avalanchas) a horas (como los huracanes, tormentas o erupciones). No es el caso de las inundaciones. En este tipo de eventos la catástrofe misma se desarrolla a lo largo de meses, y las secuelas posteriores durante años.
La ciudad de Santa Fe está atravesando por uno de esos cataclismos, probablemente uno de los más grandes de la historia moderna argentina, que de alguna manera provoca un punto de inflexión para
enormes sectores de la población. Alrededor de 130.000 evacuados que no pueden regresar a sus hogares, y que cuando baje el agua muchos de ellos dificilmente la encuentren. Miles de niños que no pueden concurrir a clase. Brotes de hepatitis y otras enfermedades infectocontagiosas.
La ayuda nacional e internacional no se hizo esperar. Pero la voluntad de ayudar no alcanza si no hay organización. Y para que haya organización hacen falta políticas públicas que prevean las catástrofes
planifiquen la respuesta. En el ámbito de la salud mental, diversos grupos, cada uno por su cuenta, muchos sin financiamiento, aportaron su grano de arena. Pero este tipo de asistencia basada en el esfuerzo
personal, aparte de rendir poco (o, para ser justos, mucho menos que los esfuerzos fueran coordinados, con un plan que potencie los esfuerzos mutuamente), pone en serio riesgo a los profesionales mismos.

Cuando el principal recurso es la persona misma del profesional, ese mismo es el blanco del desgaste y deterioro. El desgaste por empatía y el burnout son trastornos a los que están especialmente expuestos
los profesionales de la salud que trabajan en tales circunstancias. Nuestro primer artículo, escrito por J. Eric Gentry nos ilustra y previene acerca de las características de estos sindromes así como
propone medidas concretas para prevenirlos y contrarrestarlos. Luis Crocq hace una elaborada distinción semántica entre los infiernos en la literatura y el infierno de cualquier sobreviviente en su vuelta
la vida. Por último, Paula Madrid desarrolla un novedoso recurso para procesar las memorias traumáticas a partir de la habilidad de los individuos bilingües para alternar entre ambas lenguas.

Junio es un mes especial para nosotros. Entre el 26 y 28 de este mes se desarrollará el 3er. Congreso Internacional sobre Trauma Psíquico y Estrés Traumático organizado por la SAPsi (Sociedad Argentina
de Psicotrauma), y en el que nuestra Revista participará activamente. Invitados de distintos países, tales como Anie Kalayjian (USA), Raquel Cohen (USA), Andrew Stone (USA), Gisela Perren-Klingler (Sui-za), Dolores Sarno (USA), Olga Rey Valenciano (España), Joan Lanning (USA), Thomas Rudegeair
(Nueva Zelanda), Gloria Sierra Uribe (Colombia), Susan Marais-Steinman (Sudáfrica), Marcela Sánchez
Estrada (México) concurrirán a compartir las más diversas experiencias: la transmisión transgeneracional
del trauma en los sobrevivientes del genocidio armenio, las consecuencias de la guerra de Irak en los combatientes, intervención en desastres, trauma, tortura y derechos humanos, etc. así como el aporte de numerosos colegas de nuestro país. Entre todos, esperamos ir forjando una red profesional que, estando pemanentemente en contacto tanto, con los avances a nivel internacional como con la realidad local de cada uno, nos permita dar una respuesta apropiada a los requerimientos de la comunidad, al tiempo que generar nuestro propio corpus de conocimientos. Nuestra Revista es uno más de tantos esfuerzos en esa dirección

Por último, queremos seguir agradeciendo el apoyo que continúa llegando. Recientemente, Revista
ta de Psicotrauma para Iberoamérica ha sido indexada en PILOTS (Published International Literature
On Traumatic Stress), la mayor base de datos sobre Trauma Psicológico existente en Internet, dirigida
por Fred Lerner. De tal manera que los artículos publicados en nuestra Revista llegarán a los más recónditos lugares donde un profesional esté lidiando con la realidad incontrastable del trauma.

Gracias a todos.
Nos vemos en Noviembre.
 

Daniel L. Mosca, Director
Eduardo H. Cazabat, Director Asociado